Si quieres bajar de peso y tienes poco tiempo, ya te topaste con la promesa: “20 minutos de intervalos queman más que una hora de cardio”. La investigación respalda una parte de eso, pero la versión honesta es más útil que el titular. Esto es lo que dicen los estudios, qué tan grande es el efecto y dónde caben los sprints en un plan para perder grasa.
La respuesta corta
- Los sprints y otros intervalos intensos reducen la grasa corporal, incluida la abdominal y la visceral.
- Dan resultados parecidos al cardio continuo moderado en bastante menos tiempo.
- La famosa “postcombustión” existe, pero es pequeña. No es el secreto.
- Sin cambios en la alimentación, el ejercicio por sí solo baja poco peso.
Lo que muestran los estudios
En 2017, un metaanálisis publicado en Obesity Reviews reunió 13 estudios con 424 adultos con sobrepeso u obesidad que entrenaron unas 10 semanas, tres veces por semana. Tanto el entrenamiento por intervalos de alta intensidad (HIIT) como el cardio continuo moderado redujeron la grasa corporal y la circunferencia de cintura, sin diferencias significativas entre ellos. La diferencia estuvo en el reloj: los intervalos pidieron alrededor de 40% menos tiempo.1
Un dato que le interesa a quien corre: en ese análisis, los programas que se hacían corriendo tuvieron efectos grandes sobre la grasa, mientras que los de bicicleta no lograron reducirla. Los autores también aclaran que las mejoras fueron modestas y que no hubo cambios en el peso corporal.1
Un año después, otro metaanálisis en Sports Medicine revisó 39 estudios con 617 personas. El HIIT redujo de forma significativa la grasa total, la abdominal y la visceral (la que rodea los órganos y más se asocia con riesgo metabólico), con resultados similares en hombres y mujeres. De nuevo, correr superó a pedalear para reducir la grasa total y la visceral.2
Un ejemplo concreto: 20 minutos, tres veces por semana
En un ensayo controlado de 2012, hombres jóvenes con sobrepeso entrenaron 20 minutos tres veces por semana durante 12 semanas: sprints de 8 segundos en bicicleta estática con 12 segundos de recuperación. Comparados con un grupo que no entrenó, perdieron 2 kg de grasa y su grasa visceral bajó 17%. En la báscula la diferencia fue menor, 1.5 kg, porque al mismo tiempo ganaron masa libre de grasa en piernas y tronco.3 La báscula no cuenta toda la historia.
Más allá del peso
Los sprints también mejoran tu salud metabólica. En un estudio de 2016 con hombres sedentarios, sesiones de 10 minutos con solo tres sprints de 20 segundos, tres veces por semana durante 12 semanas, mejoraron la sensibilidad a la insulina y subieron 19% la capacidad aeróbica. Lograron lo mismo que sesiones de 50 minutos de ejercicio continuo, con una quinta parte del tiempo.4
Ojo: ninguno de estos estudios probó exactamente el programa de Corre Rápido. Los protocolos cambian en duración, intensidad y en si se hacen corriendo o en bicicleta. Lo que tienen en común es el patrón: esfuerzos cortos e intensos, recuperación y constancia durante varias semanas.
¿Y la “postcombustión”?
Después de un esfuerzo intenso, tu cuerpo sigue consumiendo más oxígeno de lo normal mientras se recupera. Los fisiólogos le llaman EPOC (consumo excesivo de oxígeno después del ejercicio), y su tamaño depende sobre todo de la intensidad y la duración del esfuerzo.5 El problema es que suele ser chico: una revisión encontró que representa apenas entre 6 y 15% del costo energético del ejercicio, y concluyó que la idea de que es clave para bajar de peso, en general, no tiene fundamento.6
Un experimento de 2016 lo deja claro. Después de una sesión de sprints, la postcombustión fue mayor que después de 30 minutos de ejercicio continuo: unas 110 contra 64 kcal en tres horas. Pero el gasto total, sumando el ejercicio y la recuperación, fue mayor en la sesión continua: 348 contra 271 kcal.7
Entonces, la ventaja de los sprints no es una “quema escondida”. Es práctica: resultados comparables en menos tiempo. Y si lo que te frena es el tiempo, esa ventaja pesa.
La comida sigue mandando
Esto casi no sale en los anuncios. El Colegio Americano de Medicina del Deporte (ACSM) revisó la evidencia y concluyó que entre 150 y 250 minutos por semana de actividad moderada ayudan a no subir de peso, pero solo producen una pérdida modesta. Las pérdidas importantes se asocian con más de 250 minutos semanales, y la actividad física da mejores resultados combinada con una restricción moderada de la dieta.8
Traducido: los sprints son un gran aliado para perder grasa y cuidar tu salud, pero funcionan mejor junto con una alimentación que te ponga en un déficit razonable. Si tu meta es bajar de peso, vale la pena platicarlo con un médico o nutriólogo.
Cómo aprovecharlo sin lastimarte
- Calienta siempre. En el estudio de 2012, cada sesión empezaba con 5 minutos de calentamiento y terminaba con 5 de enfriamiento.3
- Dale tiempo. Los ensayos de 2012 y 2016 duraron 12 semanas, y los del primer metaanálisis, unas 10. Nadie cambió su composición corporal en una sesión.
- Deja días de descanso. Esos mismos programas entrenaban unas tres veces por semana, no siete.
- Sube poco a poco. Corre Rápido arranca con 5 sprints de 20 segundos y llega a 8 en la cuarta semana, con caminatas para recuperarte. Si una semana te cuesta, repítela.
- Consulta a tu médico antes de empezar si tienes algún problema del corazón, de las articulaciones o llevas mucho tiempo sin hacer ejercicio. Si sientes dolor agudo, detente.
Fuentes
- Wewege M, van den Berg R, Ward RE, Keech A. The effects of high-intensity interval training vs. moderate-intensity continuous training on body composition in overweight and obese adults: a systematic review and meta-analysis. Obesity Reviews. 2017;18(6):635-646. doi.org/10.1111/obr.12532
- Maillard F, Pereira B, Boisseau N. Effect of high-intensity interval training on total, abdominal and visceral fat mass: a meta-analysis. Sports Medicine. 2018;48(2):269-288. doi.org/10.1007/s40279-017-0807-y
- Heydari M, Freund J, Boutcher SH. The effect of high-intensity intermittent exercise on body composition of overweight young males. Journal of Obesity. 2012;2012:480467. doi.org/10.1155/2012/480467
- Gillen JB, Martin BJ, MacInnis MJ, Skelly LE, Tarnopolsky MA, Gibala MJ. Twelve weeks of sprint interval training improves indices of cardiometabolic health similar to traditional endurance training despite a five-fold lower exercise volume and time commitment. PLoS One. 2016;11(4):e0154075. doi.org/10.1371/journal.pone.0154075
- Børsheim E, Bahr R. Effect of exercise intensity, duration and mode on post-exercise oxygen consumption. Sports Medicine. 2003;33(14):1037-1060. doi.org/10.2165/00007256-200333140-00002
- LaForgia J, Withers RT, Gore CJ. Effects of exercise intensity and duration on the excess post-exercise oxygen consumption. Journal of Sports Sciences. 2006;24(12):1247-1264. doi.org/10.1080/02640410600552064
- Tucker WJ, Angadi SS, Gaesser GA. Excess postexercise oxygen consumption after high-intensity and sprint interval exercise, and continuous steady-state exercise. Journal of Strength and Conditioning Research. 2016;30(11):3090-3097. doi.org/10.1519/JSC.0000000000001399
- Donnelly JE, Blair SN, Jakicic JM, Manore MM, Rankin JW, Smith BK. American College of Sports Medicine Position Stand. Appropriate physical activity intervention strategies for weight loss and prevention of weight regain for adults. Medicine & Science in Sports & Exercise. 2009;41(2):459-471. doi.org/10.1249/MSS.0b013e3181949333
Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con un profesional de la salud. Antes de empezar un programa de ejercicio intenso, sobre todo si tienes una condición médica, habla con tu médico.